Saturday, October 09, 2004
Ave cesar!
en mis plantas se quedo.
Camine sobre ellas,
y mi asombro no cesa.
La sangre del Cesar por tus calles vi rodar.
Vi a Romulo y Remo amamantarse sin prisa.
Consolé a Marco Antonio en sus pesares amorosos.
Mientras tanto los leones rugían a los cristianos
en ese inmenso Coliseo atiborrado de plebe
ebria de sangre, arena y dolor.
Bajo tu sol de julio
camine por tus ruinas ,
tire tres monedas en la Fontana de Trevi
sacie mi sed en tus bebederos.
Hoy dos mil años después que Cristo
también te recorro yo.
Y para no olvidarlo fui a San Pietro
Y vi tus riquezas y vi tus honores
Y admire a Michelangelo y al Dante
Y también bebí tu birra, comí tus pennes
Y saboree tus gelatti...
Y toda Roma quedaste enquistada en mi retina
Tus soldados romanos caminando entre “VESPA” y “GILERA”
Y los distintos idiomas escuchados por tus calles
que otrora recorrieran en su carro triunfal Caligula o Nerón
o quizá caminando Justiniano dando forma al “Derecho Romano”
la edad de oro de tu Imperio la vivieron
Virgilio, Horacio y Ovidio junto a Tito Livio
Tu Vía Veneto, tu Vía Apia,
Tus terrazas tan distintas a las parisinas
Tu plaza España, con su imponente escalera
Tratando de llegar al mismísimo cielo.
Y toda Roma imponente, muestra que
a pesar que el tiempo ha pasado
la historia del mundo en sus calles se ha forjado.